Hoy se celebra el día de Santa Barbara, patrona de los mineros, pero también de todos aquellos que manejan explosivos...
Las salvas en su honor me despertaron de buena mañana...
Que aunque no soy yo muy dado a estas celebraciones patronales...y aunque mi pueblo minero tampoco le dedica el día, porque aquella mina, como especial y exclusiva que fue, siempre tuvo su propia patrona, la Virgen de La Mina, "que allá en la mina tiene su altar"...
Si que quiero dedicar aquí un recuerdo a esos otros paisanos que andan repartidos por el mundo perforando otros túneles, mineros o ferroviarios, que si no son lo mismo al menos se parecen y entrañan igual peligro...
No puedo dejar de recordar aquella sirena, la becerra, sonando a destiempo...El tañido lento de las campanas...Los silenciosos entierros de los que cayeron, llevados a hombros a través de las calles del pueblo...
Unos accidentes que ya no se producirán mas, porque la mina se cerró...Ahora es todo el pueblo el que muere lentamente, sin lucha, aunque con la pena y la rabia adentro...La misma pena que cuando lloraban las campanas...la misma rabia que cuando bramaba la becerra...
Santa Barbara bendita, trailarai larai, trailarai,
patrona de los mineros, mirai, mirai maruxina mirai,
mirai como vengo yo.
Nel pozu Maria Luisa, trailarai larai, trailarai,
dieciséis mineros muertos, mirai, mirai maruxina mirai,
mirai como vengo yo.
Que importan categories,trailarai larai, trailarai,
quedaron en el testeru, mirai, mirai maruxina mirai
mirai como vengo yo.
Traigo la camisa roja, trailarai larai, trailarai,
de sangre de un compañeru, mirai, mirai maruxina mirai,
mirai como vengo yo.
El alma tengo partía, trailarai larai, trailarai,
nu será el ultimu duelu, mirai, mirai maruxina mirai,
mirai como vengo yo.
Unos dicen que ye Dios, trailarai larai, trailarai,
otros dicen nun lo creo, mirai, mirai maruxina mirai,
mirai como vengo yo.
El casu ye que ca poco, trailarai larai, trailarai,
la muerte llama al conceyu, mirai, mirai maruxina mirai,
mirai como vengo yo.
En la planta catorce en el pozo minero
de la tarde amarilla tres hombres no volvieron
hay sirenas, lamentos, acompasados ayes
a la boca del pozo.
Dos mujeres de luto anhelando dos cuerpos
y una madre que rumia su agonía en silencio
es el tercero.
A las diez la luna clara
se refleja en las sortijas del Patrón recién llegado
con sombrero, gravedad y su aburrido gesto.
El ha sido el primero, vendrán gobernadores
alcaldes, ingenieros.
tratarán de calmar,
la presentida viuda que se muerde el pañuelo.
No sabrán acercarse a la madre que les mira
con los ojos resecos.
A las doce el patrón mirara su reloj
los otros ya se fueron
y en un punto y aparte esbozará un fastidio
mientras piensa ¿pero donde están estos?
Ha llegado otro relevo de bomberos
y la una menos diez, era la noche,
el primero muerto
Sentados en el suelo, los mineros
se hacen cruces y recuerdan a Dios
quién diría les pillara de sorpresa la tragedia repetida.
A veces el más bravo se le queda
mirando fijamente al patrón
con dientes apretados
Y el patrón con sombrero,
tiene dos policías a su lado... no hay cuidado
Tres horas lentas pasan
a la luz de las linternas asustadas
el cura con los ojos arrasados
al segundo le va uniendo sobre el pecho las manos.
Y un chaval de quince años
mientras llora impotente se abraza contra un árbol
y el chófer del patrón con su gorra de plato
se siente desplazado, es un hombre prudente,
bien domado.
El rocío ha calado hasta los huesos cuando sale el tercero
le recibe con sonrisa gris azul la madrugada
y con voces los mineros
mientras se abrazan todos y uno de ellos,
el mas fiero.. por no irse al patrón
llora en el suelo.






















